El dinero es democrático, verdaderamente nos iguala a todos. El dinero es la verdadera igualdad. Con 20 euros tienes derecho a comprarte las mismas cosas independientemente de tu sexo, tu raza, tu credo, tu idiología, tu edad, tu lugar de nacimiento, tu estado civil, etc. Otra cosas es que no quieras, pero con tu dinero puedes hacer lo que te apetezca, el límite lo pone tu capacidad adquisitiva, y siempre ha sido así: el dinero es libertad.
Los medios de comunicación de masas, publicidad y marqueting, nos condicionan para que consumamos tal producto o tal otro, pero la gente sabe ser crítica, es selectiva y la gente, estoy seguro de ello, no es idiota.
Pero...¿A qué hemos venido a este mundo? ¿A consumir? ¿A gastar dinero? ¿Y si un día se acaba el dinero qué sentido tendrán nuestras vidas?
¿A qué hemos venido a este mundo? ¿Para qué estamos aquí?
Hay varias respuestas:
A) Hedonista (He venido a este mundo a disfrutar lo más posible, no importa cómo.)
B) Nihilista (Nada tiene sentido, el mundo es absurdo. Somos un accidente de la naturaleza.)
C) Trascendente (Tengo una misión en esta vida, debo saber cuál es. Hay un Ser Superior que nos gobierna a todos. Nuestras vidas están en manos de Dios)
El problema es que se han radicalizado las respuestas, se han hecho más intensas:
A) Hedonista (He venido a este mundo a disfrutar, los demás sois instrumentos de mi placer.)
B) Nihilista (Nada tiene sentido, camino hacia mi propia destrucción.)
C) Trascendente (Sé de sobra cómo funciona el universo. Estoy en posesión de La Verdad)
Aristóteles en OPINIÓN Y VERDAD sostiene muy sabiamente que no podían existir tantas verdades cómo personas sostuvieran esa verdad, tiene que haber una sola verdad:" homo zanatos estin" el hombre es mortal, eso es verdad. Todos sabemos que los hombres son mortales. Eso es verdad, eso no es una opinión. Aquí todos vamos a morir, tarde o temprano, pero aquí morimos todos. Para algunas personas, ésta es la única verdad.
No recuerdo bien mis lecciones de griego ni de filosofía, pero ésto es del bachillerato(de los años ochenta) y no se me ha olvidado...
Luego llegó el relativismo moral que se opone a la tesis aristotélica de la mano de un buenismo democrático y aquí se dijo que no existe una única verdad y que existen tantas verdades cómo personas sostuvieran esa verdad, café para todos y todos tan contentos.
¿Que las mujeres son superiores a los hombres? Pues esa es tu verdad.
¿Que los hombres son superiores a las mujeres? Pues esa es tu verdad.
¿Que los hombres y las mujeres somos iguales? Pues esa es tu verdad.
¿Y cuál es La Verdad? ¡Nadie la sabe!
Hace tiempo que dejé de moverme en el terreno de las ideas, hace tiempo que dejé de ser un intelectual. Moverse en el terreno de las ideas es lo más cómodo porque no implica compromiso ni acto, por eso los intelectuales son gente pasiva y para algunos son unos vagos.
Ahora hago un chiste y todo:
--¿Y tú qué haces?
--Yo soy pensador.
--¡Qué cara tienes!
Es decir, aquí hay que ir a lo concreto. Pasar de lo abstracto a lo concreto y no ampararnos en un supuesto grupo para al fusionarnos a su ego colectivo eludir la responsabilidad individual.
Me explico:
Los franceses son cultos y refinados, de acuerdo...¿Y tú cómo francés cómo eres? ¿Cómo eres tú?
La gente espiritual es buena, generosa y sin envidias ni rencores...¿Y tú cómo eres Ser de Luz?
Los hombres somos superiores a las mujeres...¿Y entonces por qué te manda tu mujer?
Los españoles somos valientes, esforzados y sabemos salir de cualquier apuro...¿Y tú cómo español?
Y así con todo.
EL MEJOR MAESTRO ES EL QUE ENSEÑA CON SU EJEMPLO
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